Edulcorantes y salud

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octubre 12, 2015 por drjmoya

Los edulcorantes son todas aquellas sustancias capaces de proporcionar sabor dulce a un alimento. Un edulcorante se considera aditivo cuando se añade al alimento para modificar su sabor y cuando no constituye por sí mismo un alimento, ni tiene valor nutritivo (o si lo tiene, su uso no depende de este valor). Por lo tanto, no serán aditivos los tradicionales ingredientes edulcorantes, como pueden ser la miel, los zumos de fruta concentrados o simplemente la sacarosa, la fructosa, etc. Los aditivos edulcorantes, en definitiva, son sustancias que se añaden a los alimentos en sustitución del azúcar.

Edulcorantes utilizados en la industria alimentaria

Sacarina de sodio: es el edulcorante más antiguo. La sacarina es aproximadamente 300 veces más dulce que el azúcar y no aporta calorías.

Ciclamato de sodio: Es 30 a 50 veces más dulce que el azúcar. Es el edulcorante menos intenso por lo que para aumentar su poder endulzante se mezcla con sacarina sódica y así se logra un producto más dulce. En 1970 la FDA prohibió el ciclamato de todos los alimentos dietéticos y frutas de los Estados Unidos por sospechar que inducía cáncer en animales de experimentación, aunque la FAO y la OMS avalan su uso sin aparentes daños a la salud en más de cien países del mundo, entre ellos la Unión Europea, Canadá, Australia, China y prácticamente toda Latinoamérica.

Aspartamo:  Es 180 y 200 veces más dulce que el azúcar y aporta 4 calorías por gramo. Debido a que el aspartamo contiene fenilalanina, el consumo de éste en las personas que padecen fenilcetonuria está contraindicado.

Sucralosa:  Es entre 500 a 700 veces más dulce que el azúcar, no contiene aporte energético, es muy soluble en agua y estable bajo condiciones normales de proceso y almacenamiento de bebidas de fantasía. Es pobremente absorbida a través del tracto gastrointestinal.

Acesulfamo de potasio: Es 160-220 veces más dulce que el azúcar. Después de su absorción se excreta sin cambios a través de la orina. No hay evidencias de que se acumule en el organismo. No se han demostrado efectos adversos sobre el crecimiento y fertilidad.

Estevia: Es una planta subtropical del alto Paraná, en Paraguay, donde era utilizada por los nativos como medicina curativa, llamada “yerba dulce”. Ante la creciente demanda de productos light, la Stevia se emplea como edulcorante de mesa, en la elaboración de bebidas, dulces, mermeladas, chicles, pastelería, confituras, yogures, entre otros.

Su poder edulcorante es 300 veces mayor que la sacarosa. No contiene calorías y además sólo son necesarias pequeñas cantidades del producto.

Neotamo: Su estructura es muy similar a la del aspartamo. Neotamo tiene un poder endulzante entre 8 mil y 13 mil veces mayor que el azúcar común, por lo que debe ser usado en muy pequeñas cantidades. Fue aprobado por la (FDA) para uso general en julio de 2002, pero todavía no es ampliamente utilizado en productos alimenticios.

Alitamo fue descubierto por Pfizer Inc y  se caracteriza por su elevado poder edulcorante (2.000 veces mayor que el del azúcar). Es soluble en agua y su estabilidad es superior a la del aspartato. Puede potencialmente usarse en prácticamente todas las áreas en que actualmente se usan edulcorantes.

Ingesta de edulcorantes artificiales y posibles riesgos para la salud

Durante las últimas décadas la ingesta de edulcorantes y el riesgo de cáncer se ha debatido ampliamente. Innumerables estudios han sido publicados sobre la ingesta de sacarina en ratas de laboratorio. Aproximadamente en 20 grupos de estudio, se analizó el efecto de altas dosis de sacarina en una generación de ratas que habían estado expuestos durante 1,5 años. De 20 estudios, sólo uno reportó un significativo aumento de neoplasias (cáncer de vejiga) en los animales alimentados con sacarina al ser comparada con los controles, aunque la evidencia no era válida por ser el metabolismo de la sacarina específico de esa especie (1, Fukushima S), y que la sacarina no daba lugar a litiasis, ya sea del tracto urinario o lesiones epiteliales en los seres humanos. Después de la entrada del ciclamato y el aspartamo al mercado de alimentos, enfermedades como el cáncer de vejiga no se podía vincular sólo al consumo de sacarina, porque la mayoría de los consumidores acostumbran a consumir diferentes edulcorantes artificiales. Un estudio realizado en 1010 casos de diferentes tipos de cáncer confirmado y 2107 controles, no mostró asociación entre el consumo alimentos que contenían edulcorantes (incluyendo el aspartamo) y el riesgo de cáncer (2, Belpoggi F.; 3, Magnuson BA).

Un estudio caso control con 8976 casos con diversos tipos de cáncer y 7028 controles concluyó que no hay asociación entre el consumo de sacarina, aspartame y otros edulcorantes y cáncer (4, Gallus S.), otro reciente estudio con 230 casos de cáncer de estómago confirmado histológicamente y 547 controles concluyó la ausencia en la asociación en el consumo y el riesgo de neoplasias (5, Bosetti C.).

El consumo de edulcorantes se hace más intenso y habitual en nuestra sociedad, dado que los índices de sobrepeso aumentan de forma constante, y están presentes en una gran variedad de alimentos. Los edulcorantes mantienen la palatabilidad de la dieta permitiendo reemplazar el azúcar de muchos alimentos y así reducir el aporte calórico de los mismos. La ingesta es segura, pero no sabemos qué cantidad límite de edulcorantes en los alimentos será segura o pasará a ser indegura. Se necesita pues, investigar sobre consumo real de edulcorantes, y no es ético dar cantidades elevadas a seres humanos para comprobarlo

 

  1. Fukushima S, Arai M, Nakanowatari J, Hibino T, Okuda M, Ito N. Differences in susceptibility to sodium saccharin among various strains of rats and other animal species. Gann; 1983;74: 8-20.
  2. Belpoggi F, Sofritti M, Padovani M, Degli Esposti D, Lauriola M, Minardi F. Results of long-term cercinogenicity bioassay on Sprague-Dawley rats exposed to aspartameadministered in feed. Ann NY Acad Sci, 2006;1076:559-77.         [ Links ]
  3. Magnuson BA, Burdock GA, Doull J. Aspartame: a safety evaluation based on current use levels, regulations, and toxicological and epidemiological studies. Crit Rev Toxicol.2007;37: 629-727.      
  4. Gallus S, Scotti L, Negri E, Talamini R, Franceschi S, Montella M, Giacosa A, Dal Maso L, La Vecchia C. Artificial sweeteners and cancer risk in a network of case-controlstudies. Ann Oncol. 2007;18:40-4.
  5. Bosetti C, Gallus S, Talamini R, Montella M, Franceschi S, Negri E, La Vecchia C. Artificial sweeteners and the risk of gastric, pancreatic, and endometrial cancers in Italy. CancerEpidemiol Biomarkers Prev. 2009 ;18:2235-8.      
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